A las y los jóvenes de Colombia, llamado urgente para construir la Paz y sembrar la Reconciliación

Es la hora para derrotar el servicio militar obligatorio, las batidas, toques de queda y la estigmatización y persecución contra las y los jóvenes.

Nuestro llamado es a la construcción y a la unidad de todos los esfuerzos de todas organizaciones y procesos juveniles para derrotar el militarismo, la guerra y la desigualdad a la que ha sido sometido el pueblo colombiano y en especial la juventud.
2015/ Agosto 19/ Cese al Fuego/ Por: Brigada Internacional Juvenil por la Paz

II Brigada Internacional Juvenil por la Paz en El Mango, Cauca

Desde el Mango corregimiento de Argelia, Cauca, escenario de la II Brigada Internacional Juvenil Humanitaria por la Paz de Colombia, realizada del 15 al 17 de agosto del año 2015,  uno de los lugares donde el conflicto armado ha alcanzado  los niveles más agudos entre la insurgencia de las FARC-EP y el gobierno nacional, previo al actual cese unilateral que ha renovado la esperanza en el fin de la confrontación armada, las y los jóvenes le hacemos un llamado al país.

Hace pocos años, la barrera entre el campo y la ciudad fue disminuida alrededor de la solidaridad que despertó el paro agrario. “Que vivan los campesinos y que los dejen vivir, que el campo sin campesinos existe sin existir”, clamaba la sociedad colombiana. Fue un llamado de atención para todos y todas.

La agudización del problema agrario no solo ha venido por cuenta de la política económica, sino que también,  ésta ha sido posible a través del genocidio hacia aquellos que habitan el campo.

La montaña tiene mucho para contarnos. Con sus paisajes y estepas viene también la historia del país con la carga fantasmal del habla de sus muertos. Cientos de campesinos, indígenas, afrodescendientes, todos colombianos y colombianas, sin importar el color de su camisa, el color de su piel, o la insignia de su ejército. Nuestro territorio ha estado demasiado amasado con sangre. De ahí que la paz no solo sea una bandera, sino una necesidad para volver a darle nombre a la esperanza. La paz es el proyecto ético y político de la Colombia profunda, porque exige detener para siempre el genocidio, revitalizar el campo, y repintarlo de vida campesina.

No es cierto, sin embargo, que el territorio de la guerra sean exclusivamente nuestros campos. Es evidente que las ciudades son el contenedor obligado y silencioso de la guerra, que con indiferencia e ignominia, ha configurado los centros urbanos con la tragedia de la desigualdad, la exclusión y la violencia cotidiana.

Debemos romper la indiferencia hacia los diálogos de paz que están construyendo el destino del país. Hay quienes claman porque siga la guerra, porque ven en la venganza el sinónimo de la justicia. Quieren que la guerra se acabe con pacificación y más muerte de la que ya está sufriendo el país. Su estrategia ha sido sembrar miedo para cosechar castigo y desesperanza. En esas llevamos mucho más de 50 años de violencia política. No basta con reducir la intensidad de la guerra con el eufemismo del desescalamiento, se trata de acabarla, ponerle fin a bombardeos, ataques, desembarcos, empadronamientos y todo tipo de vejación que trae consigo la política de sangre y fuego del establecimiento. Exigimos del gobierno nacional y del presidente Santos hechos reales de paz por medio de la apertura de un diálogo público nacional: el cese bilateral es ahora.

Quienes queremos la paz estamos convencidos que la sociedad colombiana debe ser incluida. Las y los colombianos hemos sido parte de la guerra, y la única posibilidad de edificar ahora la paz, es que también seamos decididamente parte de ella. La guerra es a lo que estamos acostumbrados, lo que hemos vivido durante toda la vida, es la escuela y la idea que nos ha educado.. ¡No! el destino de Colombia no puede ser la guerra. Por eso es tan importante que los primeros en entender que tenemos la posibilidad de transformar nuestro destino  sembrando la paz como proyecto de la sociedad colombiana, seamos las y los jóvenes de Colombia.

Desde El Mango, lugar donde viven jóvenes como nosotros que han sido víctimas permanentes de la violencia, la exclusión y el despojo, llamamos a la juventud a que asumamos la responsabilidad de ser la generación que construya la paz. Porque somos la generación convocada a parar la guerra y posibilitar que aflore la justicia social, la democracia, el diálogo, el entendimiento, la diversidad, y la alegría en territorios donde se ha impuesto la muerte.

Proponemos una ruta nacional hacia la reconciliación liderada por las y los jóvenes del país, con gestos de paz de las partes en conflicto que pasan por la verdad, pero también por hechos y compromisos concretos de desescalamiento de la guerra hacia la firma de un acuerdo final. El cese bilateral de hostilidades es un hecho imprescindible en esa vía: no hay nada más mezquino que auspiciar la guerra en momentos donde hay que parir la paz. Un armisticio general debe ser la principal consecuencia de este proceso.

Esta ruta nacional hacia la reconciliación exige la construcción de un gran movimiento juvenil por la paz y la Asamblea Nacional Constituyente, conformado desde todos los rincones del país, en el que confluyan las formas de pensar, ver el mundo, pertenecientes a los más diversos sectores de la sociedad, que estén convencidos como nosotros que hay que parar la guerra, y para ello hay que desatar la reconciliación como apuesta constituyente de la juventud. Por ello, llamamos a todos los sectores políticos, sociales, académicos, económicos, a que construyamos la convergencia juvenil por la paz, somos “la generación de la paz”, la que reafirma su postura y compromiso total por la reconciliación.

Asumimos el compromiso de avanzar en la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente: Gobierno, insurgencia y la sociedad colombiana son la esencia fundamental de un nuevo pacto de país que queremos construir para la paz con justicia social.

La II Brigada Internacional de Jóvenes por la Paz de Colombia, agradece a los jóvenes del mundo la solidaridad con la lucha por la paz con justicia social en Colombia. Anhelamos que nuestro país, logre conquistar la dignidad y la obra universal de la libertad y por tal razón las y los invitamos a seguir uniendo nuestros lazos de solidaridad que permitan aumentar el respaldo, acompañamiento y movilización  al proceso de paz en la Habana, como también al inicio de diálogos con la insurgencia del ELN y al proceso constituyente de nuestro país. Vencer la guerra es un imperativo universal de nuestras jóvenes generaciones.

Invitamos a las y los jóvenes de toda Colombia a:

1. Construir un gran pacto juvenil por la paz y la reconciliación que firmen los diferentes sectores juveniles, delegaciones negociadoras del Gobierno y las insurgencias y la sociedad en su conjunto, donde nos comprometamos con avanzar en la solución política al conflicto.
 
2. Desarrollar una campaña permanente nacional e internacional por el cese al fuego bilateral y contra el militarismo, que garantice la tranquilidad, la vida y la alegría en los territorios históricamente afectados por la cruenta confrontación armada.

3. Levantar las banderas por la defensa del pensamiento crítico, en contra de la criminalización y judicialización de la protesta social y por la libertad de las y los prisioneros políticos. ¡Por Hubert, David, los compañeros del Congreso de los pueblos y Marcha Patriótica: Gritamos Libertad!

4. Impulsar la movilización juvenil diversa y creativa por la paz, los derechos juveniles y la Asamblea Nacional Constituyente desde todos los rincones de nuestra patria.

5. Acompañar, visibilizar y potenciar las luchas por la dignidad, la vida y el territorio de la comunidad de Argelia.

Nuestro llamado es a la construcción y a la unidad de todos los esfuerzos de todas organizaciones y procesos juveniles para derrotar el militarismo, la guerra y la desigualdad a la que ha sido sometido el pueblo colombiano y en especial la juventud. Es la hora para derrotar el servicio militar obligatorio, las batidas, toques de queda y la estigmatización y persecución contra las y los jóvenes. Somos la generación de la paz, no renunciamos a construir un presente de dignidad para nuestra juventud, basada en la justicia social y en la plena garantía de derechos para que las jóvenes generaciones puedan vivir plenamente el goce de la libertad y de la paz. 

Ni un joven más para la guerra. La paz en una construcción de todos y todas.

Viva la paz con justicia social
Viva la unidad del movimiento juvenil por la paz
Vencer la Guerra. Juventud unida, luchando por una Colombia en Paz.

 
Etiquetas:

Publicar un comentario

[disqus][facebook][blogger]

MKRdezign

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.
Javascript DisablePlease Enable Javascript To See All Widget