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Desde el 11 de diciembre, comunidad del Resguardo Indígena Triunfo Cristal Paez se declaró en “asamblea permanente” dentro de las instalaciones de la Alcaldía de Florida (Valle del Cauca). Continuas amenazas de grupos armados que operan bajo estructuras paramilitares les obligó a tomarse las instalaciones de la Alcaldía hasta encontrar una solución




“Denunciamos que hay quienes quieren sembrar el terror sobre nuestros territorios y acabar con nuestra cultura, por el simple hecho de pensar diferente, por el simple hecho de defender nuestro territorio, por el hecho de defender el buen vivir. Hemos sobrevivido al genocidio, a la exclusión, a la estigmatización, mientras tanto nada ha avanzado en el Gobierno Nacional”, afirma la comunidad indígena.

Hasta el momento las discusiones con la Alcaldía de Florida para hallar soluciones a la crisis humanitaria que padece la comunidad del Resguardo Indígena Triunfo Cristal Paez, han sido infructuosas, hechos que se agravan por las recientes amenazas que recibieron este miércoles, 12 de diciembre.

“Eran las 7:00 p.m., cuando la señora Enelia Mestizo Ramos consejera mayor del Resguardo Indígena Triunfo Cristal Páez, recibió una llamada telefónica vía celular donde la insultaron, y a todos los mingueros los amenazaron de muerte”, denuncia el Reguardo, informando que el señor Argemiro Bubu Ramos, quien integra la mesa municipal de víctimas del conflicto armado, también fue amenazado.

Desde el 1 de enero de 2016 a la fecha, en Colombia se reportan más de 400 lideresas y líderes sociales asesinados, reportándose un incremento luego de la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y la exguerrilla de la FARC que después de salir de los territorios que ocupaba, y al no existir un plan del Estado colombiano para brindar seguridad e inversión social, son territorios que hoy son objeto de disputa y ocupación por estructuras paramilitares y la guerrilla del ELN.


“Nos están matando, pero estamos dispuestos a vivir. La paz nos está costando la vida. En el marco de los Acuerdos con las FARC, nuestras autoridades ancestrales han ratificado nuestra posición de autonomía territorial en contra del accionar de los grupos armados que pretenden someter la vida y libertad de los habitantes de nuestros territorios, hechos que hemos denunciado reiteradamente a lo largo de los años y que aún no encuentran eco en los gobiernos de turno”, recuerda la comunidad.

Redacción REMAP

Enorme preocupación y rechazo provocaron las declaraciones de Diego Isaza Zapata, Personero Delegado para los Derechos Humanos de la ciudad de Palmira que participó en la Conmemoración del Día Universal de los Derechos Humanos, realizado el 10 de diciembre en la Cámara de Comercio de este municipio.

“Y critico cuando se derogó la Constitución de 1886”, afirmó el funcionario de la Personería, quien rechazó la Constitución de 1991 porque “en su primer artículo, como Estado de Derecho que somos, se quitó el imperio de toda fuerza y de toda ley del nombre de Dios”.

Las palabras del funcionario generaron rechazo inmediato, puesto que están en contravía de sus funciones como delegado para los Derechos Humanos que debe separar cualquier imposición doctrinal religiosa, independientemente del culto de donde provenga, de las funciones del Estado, separación que se dio gracias a la Constitución de 1991.

Pero más desconcertante resultó cuando el funcionario, sin criterio alguno y sin analizar y sin estudiar un sinnúmero de guerras, crímenes e injusticias, comprobadas históricamente, y ocurridas antes de la construcción de los evangelios, afirmara que “la primer víctima de violación de Derechos Humanos fue Jesús”.

Finalmente, las organizaciones sociales, defensoras de Derechos Humanos y comunidad que presenció la intervención del Personero Delegado para los Derechos Humanos, Diego Isaza Zapata, consideraron que el funcionario “no es garantía para las comunidades que debería defender”, al punto que muchas personas del público exigieron su renuncia, y otras lo definieron como “un fascista confeso”.

Redacción REMAP

-Neo: Why do my eyes hurt?
-Morpheus: You've never used them before
The Matrix, 1999

The mirage of a society presented as democratic, imposes images of a world alien to the one that is lived, like virtual realities that preach changes under the illusion of a sterile pacifism. We attend a prefabricated social order where the mental territories of human groups and communities were invaded, colonized and dominated until becoming in a meekness who accepts subhuman living conditions as normal. 

Spanish version: Democracia virtual  
 
The hunger, objective cause and analysis of revolutionary movements that thought that it would create conditions for popular uprisings, today is calmed not with food and uprising, but with welfare programs which build a society of beggars that kiss the hand of the master who gives them the leftovers that fall from their table.

Italian version: Democrazia virtuale

Democracy, turned into political falsehood, is the mutation of a media invention that applies social control to people that ended up believing that countries are transformed without struggles in which people and communities risk their lives in real actions against the State. Thereby, they built mental models for societies who forget the struggles of their dead, to whom in life were hated because they dared to desecrate the new meekness idol: that “Virtual Democracy” imposes pacifism to his subjects, while spread violence against those who question the structures of political and class domination in the State.

It doesn’t matter the speech; Virtual Democracy always brings death. Whether the script is of peace or war, assassinating the political opposition is not an optional scene to choose, it is a general rule that holds in power the political class that turns the throne with images of white doves or scenes of rifles and camouflaged clothing. They are dramatic turns of the booklet of emotional infamy that plays with his subjects, imposing hatred and blood for a period of time and then imposing forget in the name of peace. But hatred never disappears. It remains as a character that plays the role of stigmatization that justifies repression and death.

Protest, rebellion and popular uprisings receive sentence of social death. Pacifism turned into meekness of Virtual Democracy bans the taking of roads and streets, and any de facto action that confronts the political class that governs with force. Dominating the most intimate, from the family nucleus, protest and rebellion are demonized and transformed into shame, into socially incorrect forms of life that must be repudiated and punished. Generation after generation drink of this doctrine, reproduced from the family, which accepts repression as a necessary fact and crimes against political opposition as unimportant events within the agenda of stigmatization and hatred that worships death.

Under this scenario, reflectors and lights of pacifism and meekness are mixed demobilizing the struggles against the oppressor who dresses in democracy, and who intact smiles wearing the suit that hides the vilest and bloodthirsty forms that sustain the iniquity of the neoliberal political order.

But the lights do not completely blind. Part of the public leaves the show. The seats are slowly unoccupied. And far from all meekness, the discourses of non-violence are sterile, like a servile illusion to the tyranny that recreates experiences and foreign characters for different realities where weapons, paramilitarism and technified social control (focused on the mental territories) learned to contain them without much effort; discourses of non-violence that end up attacking only the victims who respond with force to the violence of a State that never renounces to deploy it against the people.

By: Alexander Escobar / Traduction: Byron Salazar

Outside of the spectacle of virtual democracy, the influence of meekness does not reach peoples and communities that depart from the libretto of defeat and resignation imposed by tyranny. Thus oppression, which presumes to control and put an end to all rebellion, ends up confronted in everyday streets and spaces. However, they are unequal struggles where victory does not always come for the people, leaving history at the mercy of the executioners who write and adorn their infamies. But for the people it doesn’t matter how many times they show off of victories that they did not deserve, because they know that, with every written line, with every book published, in the end the tyrants are only writing the postponement of their defeat.

El 15 de noviembre, estudiantes de distintas universidades, centros educativos y diversos sectores de la sociedad del municipio de Palmira (Valle del Cauca) fueron atacados por la Fuerza Pública mientras exigían presupuesto para la educación, y del mismo modo protestaban contra la pretensión del Gobierno colombiano de imponer impuestos a la canasta familiar.

Leer: Evitan masacre contra estudiantes en Palmira

REMAP dialogó con estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad del Valle, cuyos testimonios dejan al descubierto que la Fuerza Pública violó acuerdos y atacó cuando todo estaba controlado y se protestaba de manera pacífica.

Las protestas realizadas en Palmira (Valle del Cauca) que exigen presupuesto para la educación pública y rechazan la imposición del IVA a la canasta familiar, dejaron este jueves, 15 de noviembre, un saldo cuatro estudiantes heridos a manos del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía Nacional (ESMAD) en la sede de la Universidad Nacional de Colombia. Por el momento, no se reporta ningún detenido.

El caso de mayor gravedad lo presenta un estudiante con una herida en su cabeza que permanece en observación, y cuya lesión está siendo valorada para identificar el tipo de arma utilizada por el ESMAD.



Es de recordar que, durante las protestas, al igual que en otras ciudades del país, los estudiantes han denunciado la utilización de armas no convencionales y el uso desmedido de la fuerza por parte del ESMAD.

Y el caso de Palmira reviste un agravante, en tanto que el ESMAD esperó hasta llegada la noche para confrontar a los estudiantes. Por fortuna, organizaciones sociales y defensoras de Derechos Humanos, y la Personería del municipio mediaron para evitar una “masacre”.

El otro hecho de gravedad se presentó en la Clínica Palma Real de esta ciudad, donde dos personas de civil, que decían pertenecer a la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN), se negaron a identificarse e intimidaron a una estudiante que se rehusó a darles información e impedir que interrogaran al joven herido.

Por estos hechos diversas organizaciones de Derechos Humanos y organizaciones sociales han lanzado una alerta temprana por el riesgo que corre la vida de los estudiantes y frente a las posibles judicializaciones que pueda emprender el Estado colombiano para reprimir la protesta social, y hacen un llamado a la comunidad internacional para estar atentos, solidarizarse y rechazar la represión y asesinatos contra líderes y lideresas sociales que suman más de trescientos.

Nota: REMAP lamenta utilizar este tipo de imágenes, pero no hay otra forma de presentar la violencia del Estado contra la protesta social en Colombia.

Redacción REMAP

Cuando el neoliberalismo habla de progreso, habla la muerte. Cientos de comunidades lo han comprobado a través de la historia. El megaproyecto Hidroituango es el referente más cercano a esta barbarie que desplaza y asesina a comunidades para imponer intereses económicos.

Y en Palmira, ciudad del suroccidente colombiano, continúa la barbarie, se aproxima con el proyecto de la Unidad de Planeación Minero Energética UPME-04 de 2014, el cual adelanta el Grupo de Energía de Bogotá (GEB).

El proyecto va a atravesar con una totalidad de 92 torres eléctricas tipo gato, grandísimas, el cual trae 500.000 voltios; y es un proyecto apalancado por el Grupo de Energía de Bogotá que se desprende desde Hidroituango”, explica José Salcedo, integrante del Colectivo Pro-defensa del Territorio y el Agua.

Las torres de energía traen consigo daños a los ecosistemas de la zona, afectando especialmente las fuentes hídricas y los acueductos comunitarios.

Es un proyecto que atenta contra las fuentes hídricas, contra específicamente el río Nima, el río Amaime, contra los yacimientos de agua, acueductos comunitarios, contra las especies endémicas, contra las especies nativas y obviamente contra la vegetación y las especies arbóreas”, afirma Salcedo.


Las comunidades han manifestado a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) su rechazo al proyecto, y exigen que niegue el permiso para su ejecución. En octubre la entidad visitó a Palmira, donde recibió denuncias por irregularidades de diversa índole.

“Dentro de las irregularidades hemos encontrado que el Grupo de Energía de Bogotá no ha hecho una debida socialización de los resultados del estudio de impacto ambiental, es decir, no se tiene claridad por parte de la comunidad ni de los actores sobre las posibles afectaciones que tendría el trazado de este proyecto”, manifiesta Diego Mauricio Carrera, Secretario de Planeación de Palmira

Salcedo además denuncia que hubo “violación a los Derechos Humanos de las comunidades en cuanto a la forma en la que el Grupo de Energía de Bogotá accedió con mentiras a los predios para hacer unos temas de demarcación”; y agrega que han utilizado reuniones y visitas para afirmar que la comunidad acepta el proyecto, “cosa que es gravísima porque no es así”, siempre las comunidades han dicho no a esta iniciativa.

Y la ANLA también ha actuado de forma irregular al trabajar en Palmira sin notificar a la administración municipal, entidad territorial que ha radicado dos oficios donde expone las irregularidades del proyecto. Sin embargo, extrañamente, en octubre la ANLA dijo desconocer estos documentos.

“La administración municipal está empeñada en solicitarle a la ANLA algún mecanismo para suspender el trámite de la licencia (ambiental), y también estamos estudiando, de manera articulada con el Concejo municipal y la ciudadanía, llevar a cabo una Audiencia Pública para que la ANLA escuche, de primera mano, cuáles son las irregularidades que han llevado a cabo en ese proceso y que la licencia sea negada”, concluye Carrera.

Por: Alexander Escobar

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