Astracava y CCVC se pronuncian ante suspensión de actividades de los PDET

En el campo no queremos continuar cargando con el lastre de la guerra que pesa sobre nuestros pueblos


Este viernes 20 de Julio la Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca (Astracava) y la Coordinación Campesina del Valle del Cauca (CCVC)  emitieron un comunicado planteando su preocupación por el estado en el que se encuentra la  implementación de los acuerdos de Paz entre el gobierno colombiano y las FARC, lo que se evidencia en los asesinatos y amenazas a líderes sociales en todo el territorio nacional y la decisión de los funcionarios de la Agencia de Renovación del Territorio de suspender  las actividades comunitarias urbanas y rurales relacionadas con la formulación de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) en la zona del Alto Patía – Norte del Cauca

A continuación el comunicado íntegro:


Posición de Astracava y CCVC ante la definición de la Agencia de Renovación Territorial (ART) de suspender actividades comunitarias del PDET Alto Patía - Norte del Cauca.


El 24 de noviembre de 2016 se firmó el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Menos de dos años han pasado desde ese trascendental momento de la historia de Colombia y contrario al anhelo de paz y reconciliación, somos testigos de excepción de la persecución sistemática al movimiento popular y sus dirigentes, el bloqueo parlamentario a la implementación normativa, la negligencia deliberada de las entidades del Estado para cumplir lo acordado, las mentiras o verdades a medias de los medios de comunicación para moldear la opinión pública en favor del partido del nuevo gobierno, que ha manifestado claramente sus intenciones de hacer trizas el acuerdo de paz.

Por el momento, el pulso por hacer fracasar la paz lo van ganando los buitres que se alimentan de la muerte y de la guerra, desde que se firmó el acuerdo, los medios alternativos reportan trescientos veintiséis asesinatos de líderes sociales, todos impunes en la actualidad. La presencia de grupos narcoparamilitares en las zonas rurales dejadas por la insurgencia de las FARC-EP y las sucesivas amenazas a los procesos organizativos e incluso a representantes de las instituciones encargadas del Programa Nacional Integral de Sustitución (PNIS), de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y de la Agencia para la Renovación Territorial (ART) encargada de apoyar la formulación de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), son fenómenos que demuestran el poder de los enemigos de la paz. Un poder violento capaz de configurar escenarios de terror en todos los territorios y las poblaciones donde se perciben intereses geoestratégicos de economías extractivas e implementación de megaproyectos, situación que se agudiza en la región suroccidental de Colombia, especialmente, en los 42 municipios del PDET Norte del Cauca – Alto Patía, a raíz de la incapacidad del Estado para investigar y juzgar los responsables y detener definitivamente el terror que padecen los pobladores, que derivó en que los funcionarios de la ART suspendieran las actividades comunitarias urbanas y rurales relacionadas con la formulación de este PDET.

La respetable definición de los funcionarios de la ART PDET Norte del Cauca – Alto Patía de suspender las actividades comunitarias en torno a la formulación del PDET, ponen de manifiesto la ausencia tanto de coordinación de las instituciones estatales como de voluntad política para garantizar la implementación integral del Acuerdo Final -que fuera ampliamente respaldado por los pobladores de los municipios de esta región del país-; escenario que no deja de sorprendernos en tanto que en los tiempos que precedieron al Acuerdo Final, existió una fuerte coordinación institucional y gubernamental para hacer la guerra por distintos medios y que conllevó a un drama humanitario de grandes proporciones. 

Alertamos a la opinión pública nacional e internacional, en especial a los organismos internacionales encargados de velar por la protección de los derechos humanos y de hacer veeduría a la implementación que, a pocos días de posesionarse el nuevo gobierno, los avances en la materia están muy por debajo de las expectativas, los esfuerzos realizados por las comunidades agrarias y sus necesidades. Acudimos a Uds. para que, a través de su valiosa intermediación, se presione al Estado colombiano a investigar y poner fin al genocidio contra nuestros dirigentes sociales, a la judicialización de los máximos responsables de estos crímenes de lesa humanidad, así como de sus autores materiales. Como veedores y garantes, les solicitamos exigir al Estado Colombiano verdaderas condiciones de seguridad en los territorios y el cumplimiento efectivo del Acuerdo Final suscrito con la antigua insurgencia de las FARC-EP, puesto que su carácter de Tratado Internacional, depositado en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es de obligatorio cumplimiento. 

Los pobladores del campo no queremos continuar cargando con el lastre de la guerra que pesa sobre nuestros pueblos como si fuera un destino manifiesto. En solidaridad con nuestros hermanos afrocolombianos, indígenas y campesinos de todas las regiones del país quienes, por defender la vida, la paz y la justicia social, han sido vilmente asesinados, desaparecidos, torturados, amenazados y desplazados, convocamos al pueblo en general a marchar por la paz el próximo 7 de agosto en todas las ciudades y pueblos de nuestro país. 

La marcha del 7 de agosto será por la vida y contra el desarraigo, por la defensa e implementación integral del Acuerdo Final con las FARC-EP, por el mantenimiento de la mesa de diálogo con el ELN, por el logro de la solución política y dialogada del conflicto social y armado, por la concreción de la unidad de los obreros, los campesinos, los indígenas, los afrocolombianos y todos los sectores populares que desde decenios luchamos por un país en el que reine la paz, la justicia social y la felicidad para todas y todos sus habitantes. 

Desde ya anunciamos que los siguientes años serán de lucha contra todas las medidas que trazadas desde el gobierno del Sr. Iván Duque atenten contra la paz, el territorio y los intereses de las clases populares. 

¡Por la paz de la nación, continuaremos sin descanso luchando por la implementación!


Junta Directiva Departamental Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca – Astracava
Coordinación Campesina del Valle del Cauca - CCVC
Palmira, julio 20 de 2018




Publicar un comentario

[disqus][facebook][blogger]

MKRdezign

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.
Javascript DisablePlease Enable Javascript To See All Widget